martes, 13 de septiembre de 2011

Presentación

La Gestalt es "la actitud básica de valorar el presente y la presencia, la atención y la responsabilidad". Claudio Naranjo.




Tomar la decisión de pedir ayuda es especialmente difícil cuando atravesamos un momento de crisis personal, estamos en una etapa de ansiedad, sufrimiento o insatisfacción en nuestras vidas.


En momentos críticos de nuestra vida cualquier persona puede necesitar ayuda profesional. La presencia de conflictos emocionales, profesionales, duelos, separaciones, miedos, presencia de alteraciones físicas pueden requerir de acompañamiento terapéutico.

La Terapia Gestalt atiende al individuo de una manera integral: mental, emocional, corporal y relacional.

Los años de experiencia profesional me han permitido apreciar la valía del Análisis Bioenergético, en  el que estoy formada. Este enfoque entiende que la mente y el cuerpo están relacionados y se influyen uno al otro. Tiene en cuenta la respiración, el desbloqueo de tensiones musculares para resolver los conflictos emocionales y recuperar la vitalidad y la salud emocional. Alexander Lowen, uno de los fundadores de la Bioenergética, lo explica en este vídeo. 





En Terapia Gestalt Ibiza te ofrezco un espacio de confianza y confidencialidad, atenderé tus demandas utilizando las técnicas más adecuadas para tu caso particular con el objetivo de que alcances un mayor bienestar en tu vida.

Te invito a que pidas una primera cita gratuita informativa.


Buscar ayuda profesional



Hay momentos en la vida en los que necesitamos que alguien nos escuche, comprenda y acompañe de manera profesional:


Me siento estresado, angustiado, tengo miedo y veo que no puedo afrontarlo en soledad.

Me siento inquieto, nervioso y cansado.

Percibo una permanente sensación de malestar y/o insatisfacción.

Estoy confuso respecto a lo que siento, lo que hago o lo que pienso.

Tengo dificultad para relacionarme con las otras personas como mi pareja, mi familia, mis amigos, mis compañeros.

Hace años que me siento triste y siento que mi vida no tiene sentido.

Si este es tu caso te invito a que busques la ayuda que tu consideres que necesitas. 

¿Te permites pedir ayuda?



Es bastante habitual relacionar el hecho de pedir ayuda con la sensación de sentirnos débiles e incapaces de solucionar nosotros mismos lo que nos está sucediendo. Sin embargo, es una gran muestra de valentía el hecho de querer comprender y afrontar nuestras dificultades.


Enfrentar una crisis, una situación dolorosa, supone entrar en un lugar desconocido, con el que nos sentimos confusos, y que, lógicamente, nos asusta. La cobardía no es el miedo, sino el hecho de no quererlo sentir, ni mirar. De esa manera le damos más fuerza al fantasma de lo temido y eso nos resta energía.


La valentía, por el contrario, requiere darse cuenta del miedo que sentimos, eso nos permite conectar con lo real, miramos y plantamos cara a lo que ocurre. Con ello nos fortalecemos porque desarrollamos nuestro coraje.




Buscar ayuda es también reconocer nuestros límites, eso muestra nuestra madurez como personas, puesto que sabemos hasta dónde alcanzamos con nuestras manos y hasta dónde necesitamos de la mano de los demás. 


Desear nuestro bienestar y buscar la manera de conseguirlo es la mayor muestra de amor hacia nosotros mismos. Representa tener una gran confianza en que puedo alcanzar la felicidad, recuperar la vitalidad y la seguridad y mejorar todos los aspectos de mi vida.